domingo, marzo 29, 2009

El maniquí (Continuación de insomnio)...


El sol se resiste a ocultarse; sus últimos rayos lánguidos acarician las cúspides de los macizos edificios de concreto. El ocaso hace acto de presencia. Entonces; ya se divisan por el cielo bandadas de aves, diferentes unas de otras pero todas con un punto de reunión común: los árboles. Ella camina por una de esas avenidas con cuatro obsoletos e insuficientes carriles por los cuales se desbordan incontables automoviles conducidos por todo tipo de gente (que al igual que las aves tratan de regresar a su hogar), lo cual ocasiona ese caos vial típico de las horas pico, acompañado de sus respectivos ruidos estridentes (el rechinar de llantas, los gritos de algún conductor desesperado y uno que otro claxon).
La acera por la que deambula es bastante ancha, la componen en su totalidad establecimientos de servicios de todo tipo: comida rápida, papelería, artículos chinos ilegales, una librería pero principalmente tiendas de ropa. En especial ropa para dama, y aunque iba con la vista hacia el suelo (lo habitual en ella), sin querer su mirada se encontró frente a un maniquí esbelto, elegantemente vestido con un traje sastre, erguido altivamente y con soberbia mirada de seguridad. Esa falsa mirada de seguridad llamó su atención.
-"Cada vez parecen más humanos".-Pensó mientras contemplaba el rostro del modelo.
-¿Le gusta?, parece ser de su talla. Puede preguntar y pedir información sin compromiso.- Preguntó una ávida vendedora al observar a una cliente potencial.
-Ejem... si, esta muy bonito pero por el momento solo estoy comparando precios.-Mintió.
-Aunque no compre nada puede medirselo sin compromiso. A usted en especial le vendría muy bien el modelo. Se diseñó pensando especialemente en las necesidades de imagen de las mujeres jóvenes, competitivas y con deseos de éxito. Así como usted. Los hombres no quitarán la vista de su persona.- Insistió la vendedora de aparentemente unos 35 años.
"¿Yo una mujer competitiva y exitosa?.Como se nota la desesperación por vender de esta pobre mujer".- Pensó.
-Mmm... ¿En serio creé que se me vería bien?.- Preguntó fingiendo interés en hacer la compra.
-Claro que si. El traje de exhibición combina muy bien con su tono de piel.- Contestó la vendedora.
-Esta bien, muéstreme uno para medírmelo.
-Entonces pase por favor. Ahora mismo voy por uno de la misma talla que el de exhibición, estoy segura que le quedará a la perfección.- Dijo la vendedora mientras caminaba apresuradamente al interior de la prestigiada boutique.
-¿Puedo sentarme aquí mientras la espero?.- Respondió señalando una silla.
-Por supuesto, no tardaré mucho.- Dijo la vendedora entusiasmada creyendo inocentemente que por fin iba a vender ese traje tan costoso después de estar una semana en exhibición. Lo que no sabía la mujer es que su posible cliente acostumbraba fingir interés cuando estaba frente a vendedores muy persistentes. Su estrategia consistía en aparentar descubrir algún atributo a la prenda o el artículo en venta gracias al vendedor persistente, luego entraba a la tienda se medía la prenda o examinaba minuciosamente el artículo en cuestión, preguntaba el precio de contado y el tipo de tarjetas de crédito que aceptaban. Había ocasiones en las que luego preguntaba por artículos diferentes a los que le habían ofrecido al principio. Después de cierto tiempo (variaba dependiendo de su estado de ánimo) solía decirles a los vendedores que no traía dindero en efectivo, o que no tenía la tarjeta de crédito y se disculpaba prometiendo regresar al siguiente día para realizar la compra.
"Eso es para que aprendan a respetar la decisión de las personas. Si dices "no" significa "no". Pensaba luego de observar la mirada de frustración (en ocasiones de ira) de los vendedores engañados.
Y ahí se sentó con las piernas cruzadas hacia atrás esperando a su nueva vendedora "víctima". Observó a su alrededor. La tienda era amplia, alfombrada, exhibía ropa de los más diversos estilos. Las vendedoras vestían elegantemente así como la mayoría de los clientes.
"Es realmente curioso lo que un trozo de tela puede hacer creer a los demás. ¡Ja!, mujer jóven, competitiva, exitosa y hasta atractiva al género masculino." Pensó mientras a lo lejos vió su "víctima" con el traje en mano.
No gustaba mucho de visitar ese tipo de tiendas de artículos costosos, de hecho a veces le era insoportable estar ahí escuchando las quejas vacías así como el tono y timbre de voz de las típicas mujeres de con alto poder adquisitivo que acostumbraban visitar ese tipo de lugares. Más molesto era aún, el ver como las vendedoras (en especial de ese tipo de tiendas) trataban hipócritamente a las clientes débiles que, en busca de aceptación social, compraban todo para así tratar de saciar su vacío existencial.
-Aquí está el traje. Pase por favor al vestidor.-Dijo la vendedora señalando el camino.
-Gracias.
Después de unos minutos salió del vestidor para ver la imágen que el espejo le devolvía. La vendedora esperaba a un lado del espejo convencida de que el traje se iba a vender.
-Se lo dije. Era su talla. Le queda muy bien.
-Si, ¿verdad?.
-Claro, una mujer joven vestida así siempre llamará la atención de hombres y mujeres, especialmente de hombres. Proyecta usted una imagen estupenda.- Dijo la vendedora.
"Una imagen, eso es la sociedad actual, solo una imagen. Todos quieren aparentar ser algo que no son. ." Pensaba frecuentemente.
-¿Me veo casi tan bien como el maniquí?- Preguntó.
-Se ve mejor que el maniquí porque para empezar usted es humana. No es un maniquí.- Dijo la vendedora.
"Soy humana ¿y qué tiene eso de especial?. El humano es tan estúpidamente orgulloso como para sentirse superior a los demás animales. Y no conforme con sentirse superior a los animales todavía lucha con otros de su misma especie en busca de superioridad". Pensó en ese momento.
-Tiene razón.- Se limitó a constestar tímidamente.
-Tenemos modelos similares a este puedo mostrarle algunos.
-No, gracias este en especial me agradó. De hecho creo que me lo llevaré.
-Que bien porque esta semana tenemos promoción del 10% de descuento en ropa de esta marca tan prestigiada.
"Prestigio, todos lo quieren pero casi nadie lo tiene". Pensó.
-Muy bien, entonces proceda a empaquetarlo.
-Ahora mismo, no tardo- La vendedora de nuevo caminaba a pasos agigantados hacia la caja.
Ella en cambio regresó a contemplar al maniquí inmóvil que representaba la imagen exitosa que cualquier mujer anhela proyectar.
"Y pensar que puedo aparentar lo mismo que el maniquí".- Pensó.
Minutos después la "víctima" regresaba con la cara radiante y mostrando más amabilidad que anteriormente al sentir que el trato se cerraba irremediablemente a su favor.
-Ya puede pasar a caja a realizar el pago.- Dijo la vendedora señalando el lugar.
-Ah, si. Me apena mucho decirle que olvidé mi tarjeta de crédito y no traigo suficiente efectivo como para pagar el traje. Lo siento. Pero mañana mismo paso por el traje. Apártemelo por favor.- Contestó con su tan familiar pseudodisculpa.
-Si señorita. Mañana la esperamos aquí.- Esta vez el tono de la voz de la vendedora se había apagado así como el brillo momentáneo que su rostro tenía hacía unos instantes.
-Muchas gracias, tenga por seguro que volveré.
-Fue un placer atenderla.- Dijo la vendedora visiblemente frustrada.
Y acto seguido salió de la tienda no sin antes ver por última vez aquél maniquí distante, frío, autosuficiente y rozagante.
"Tengo que corregirme. No es que parezcan más humanos, el humano cada vez se parece más a un maniquí".
Y continuó su camino por la solitaria acera, con gente caminando en todas direcciones...

P.D. Creo que me dió verborrea.

martes, marzo 24, 2009

Bajo presión...

Tengo la angustia en el estómago todo el tiempo, la boca seca, la mandíbula rígida, sudor en las manos, dolor de cuello y espalda, insomnio y la piel erizada solo de pensar en el momento de la verdad. Por más que intento no puedo relajarme; estos días han sido los más críticos, los más angustiantes, quisiera poder adelantar el tiempo, ya quiero que termine esta semana...

viernes, marzo 20, 2009

No chinguen cabrones...

No se me ocurrió otro título mejor para este post, ya me quemé con los que me leen, (¿se puede más? ¿acaso no fue una buena quemada con lo del post "OBRA"?) ahora si me tacharán de mal hablada pero no importa; al fin y al cabo que es cierto. Dejándome de rodeos quiero gritarle a todo mundo que ya estoy harta de la "gente" ociosa que solo esta pensando como robar a los demás. Y no lo digo porque me hallan robado a mí, afortunadamente no caí en su juego pero desgraciadamente hay mucha gente que si cae. Resulta que ahora en México nos quieren robar ofreciéndonos empleo. Una nueva forma de fraude. ¿Cómo lo hacen?. Resulta que los muy cabrones ingresan datos falsos a las bolsas de trabajo por internet como si fueran empresas serias. Luego se ponen a ofertar variadas vacantes con sueldos decentes. Días después de que mandas tu currículum recibes un mensaje de respuesta igual a este(dar click para agrandar):


Aclaro nuevamente que yo no caí en el juego pero me pongo a pensar en cuantos despistados ya habrán caído. Ahora mi verdadera preocupación es que mis datos personales estan en manos de no sé quien puto ocioso vale madre que a lo mejor al rato se le puede ocurrir dedicarse al secuestro y puede usar los currículums como una lista de candidatos posibles a ser secuetrados. Llámenme paranoica o esquizofrénica pero es que la inseguridad en México nos lleva a pensar lo peor de situaciones como esta. Ahora resulta que hasta hay que cuidar a que "empresa" mandas tu currículum no sea que te vayan a pedir dinero o a querer secuestrar. Chinguen a su madre toda esa pinche bola de cabrones rateros (lo siento tenía que decirlo).

Dicho todo lo anterior me tomo mi "happy pill" (mitarzapina) y les deseo que tengan buen día a mis estimados y queridos lectores. Es un honor el que visiten este blog, lectores como ustedes rara vez los encuentra uno en la vida, los amo a todos, nunca cambien, son lo mejor de lo mejor (maldita mitarzapina)... arf, arf...

P.D. Aclaro que he recibido varios correos de este tipo, es decir los cabrones cambian constantemente los datos de la "empresas" falsas (¿no que ya me estaba haciendo efecto la mitarzapina?...).

lunes, marzo 16, 2009

Insomnio (Continuación de "ENVEJECIENDO")...


Son las 3:45 a.m., todo esta obscuro y lo único que interrumpe el silencio es el canto de un grillo, el aullido de un perro extraviado en la lejanía o la tos de alguien de la habitación de al lado. Ya lleva 40 minutos despierta, no puede definir a que hora se durmió, recuerda que la última vez que consultó al reloj éste le murmuró “es la 1:08 a.m. y todavía no te duermes, ya veremos como andas mañana”. Odiaba al reloj, ese diminuto pero útil invento era su único compañero por las noches que parecían interminables. De niña siempre le llamaron la atención los relojes especialmente grandes y con péndulo, le gustaba contemplar su balanceo de derecha a izquierda, de izquierda a derecha, de derecha a izquierda y así sucesivamente. Su vista e imaginación se perdían en la “paleta de oro” (así llamaba al péndulo en su más tierna infancia).

-¿A qué sabrá?... mmm… no lo sé. Aunque es posible que sea de chocolate. Si; debe ser de chocolate porque tiene envoltura dorada.- Y mientras ella fantaseaba con el chocolate, (que dicho sea de paso siempre ha sido su golosina favorita) el tiempo transcurría rápidamente sin que ella pudiera hacer algo por detenerlo. Aunque a esa edad ¿qué podía saber ella de la crueldad del tiempo?, ¿cómo podía comprender a los cuatro años la complejidad del término tiempo?. Solo sabía que los relojes lo medían y no comprendía porque no la dejaban manipularlos a su antojo pues anhelaba tocar sus manecillas, sentir su dureza, descubrir cuanto podían doblarse antes de romperse.


-¿Pueden quebrarse las manecillas?, ¿pican las manecillas?, ¿qué pasará si las giro al sentido contrario?, ¿qué pasará si las detengo con mis dedos?. .. Y los números ¿se pueden despegar?, ¿qué sabor tienen?, ¿para qué sirve la paleta si no te la puedes comer?, ¿porqué algunos relojes tienen paleta y otros no?... Todos los relojes deberían tener paleta.- Concluía en su inocencia infantil.


-Los relojes de péndulo son los más fastidiosos, me cansan mental y visualmente. Con su imparable balanceo me hacen sentir que el tiempo corre más a prisa de lo que corre en un reloj normal.- Pensaba llegada a la edad adulta.

Aún así; la silueta delgada y agraciada, la prominente altura, la claridad de sus números y la firmeza de sus manecillas que le dan al reloj de péndulo un aire aseñorado, tétrico y fantasmal le parecían extrañamente bellos a ella. Le traía a la mente la sutil elegancia de un hombre de unos cuarenta y cinco años, vestido con su mejor traje de gala, serio, misterioso, seguro de sí mismo, exitoso, inalcanzable para muchos. ¿ Sería más bien que esa imagen era en realidad el concepto que ella tenía del tiempo?. En su clase de física aprendió a definir el tiempo como “la duración de un evento”, pero esa era una mera definición de una de las ciencias exactas . El diccionario definía al tiempo como “Magnitud física que permite ordenar la secuencia de los sucesos, estableciendo un pasado, un presente y un futuro. Su unidad en el Sistema Internacional es el segundo”. Alguna vez en sus tiempos de ocio leyó sobre la teoría de la relatividad y la paradoja de los gemelos y ni la visión relativista de la duración de éste cambió su visión del tiempo. Este se erigía ante ella como un ente feroz que la quería devorar.


-Siempre sigue hacia adelante, no se detiene a reflexionar, continua decidido su carrera. Yo debería ser así.- Se decía frecuentemente.


Hizo a un lado su sábana, se incorporó hasta quedar sentada sobre su lecho y tomó agua de un baso que normalmente dejaba en una mesa cercana a su cama. Volvió a la cama decidida a dormir , se acostó en posición fetal sobre su lado derecho cuando su vista chocó con su chocante compañero noctívago. Estiro el brazo para alcanzarlo y antes de apagarlo le dijo:


-Soy consciente de que el tiempo no se detiene, sé cuanto lo he desaprovechado pero ya basta de recordármelo maldito reloj barato. Ya me harté de que todas las noches estemos juntos haciendo el balance de cada día: lo que hice o lo que dejé de hacer o peor aún es ponernos a hacer juntos el balance de mi vida, cosa que sucede muy a menudo. Así es que ya cállate y déjame dormir tranquila.-

Y luego procedió a apagar el artefacto y lo aventó al piso (como si con eso fuera a remediar borrar los efectos del tiempo perdido) provocando un leve y desfragmentador ruido. No se dignó a echar un vistazo al pobre reloj, quería olvidarse aunque sea por un tiempo breve (¡vaya paradoja!) del tiempo. El tiempo la abrumaba, tiempo por aquí, tiempo por allá, en todas partes la acechaba. Solo balbuceó mentalmente antes de dormir para ella misma:


-Creo que ya es tiempo de cambiar de medicamento, este somnífero cada vez es menos efectivo…

Y así calló dormida después de las cuatro de la madrugada, dirigiendo su último pensamiento consciente al tiempo...


P.D. Quiero poder dormir como la gente normal...

P.D.2. Había pensado subir un post titulado "Que alguien me diga como dormir" donde iba a describir mi problema de insomnio y al final me puse a escribir y escribir; y sin querer terminé por darle continuidad al escrito de envejeciendo en fin, cosas de la vida. Quien sabe y al final si termine haciendo un libro. Un libro aburrido pero al fin un libro mío y cumpliré con eso de que en la vida hay que hacer tres cosas: "escribir un libro, plantar un árbol y tener un hijo". A ver que sucede...

P.D.3.Ningún reloj resultó dañado en la realización de este post...

martes, marzo 10, 2009

Fabiola vs. el automóvil...

Hoy es uno de esos días en los que me lamento (y me "la mento") por ser de las pocas personas adultas que conozco que no sabe manejar. ¿Cómo llegué a este punto? mmm... no lo sé talvez fue porque en mi casa, mi muy apreciado padre nunca ha permitido que ninguna de sus hijas toque alguno de sus autos o talvez porque nunca me llamó la atención tener automovil o porque soy muy nerviosa y siento que chocaré el día que maneje.
De todas formas estoy viendo que es una necesidad y si se dan las circunstancias me veré obligada a comprar uno y aprender a manejar pronto. Así que cuidado con que se topen conmigo algún día...

P.D. Tengo miedo, tengo miedo, tengo miedo...
P.D.2 O sea, yo no shoqué, me shocaron...
P.D.3 El estar youtube mucho tiempo no deja nada bueno...