Ya sé que estamos en septiembre y que ya pasó el día del padre y que esto no es exactamente lo que a un padre le gustaría oir de su hijo. Sin embargo; hoy después de cierto acontecimiento tuve que escribir lo siguiente.
ETERNO AGRADECIMIENTO DE UNA HIJA HACIA SU PADRE.
Gracias padre porque desde niña infundiste en mí el miedo y por las incontables pesadillas que tenía donde siempre golpeabas (a mí, mis hermanas y mi mamá) hasta matar. Ahora comprendo que nunca se es viejo para tener miedo.
Gracias por esos golpes , patadas, puñetazos y demás que me dejaron marcada no solo la piel sino también el alma. Así pude comprender que la vida no siempre es justa y que los humanos somos imperfectos y violentos por naturaleza.
Gracias padre por no abrazarme desde los 9 años; así pude aprender que los abrazos solo son para las personas que en realidad quieres.
Gracias padre porque nunca me felicitaste cuando era niña por mis calificaciones u otros logros, así pude desde pequeña poner los pies en la tierra y no hacerme engreída.
Gracias padre por insultar y golpear a mi madre; así fue como me dí cuenta de que nunca debo de permitir que un hombre me maltrate. (Incluso por esto llegué a odiar a todos los hombres cuando era adolescente pues siempre creía que todos tenían algo de ti).
Gracias padre por nunca hablar conmigo y por nunca escucharme; creo que de este modo aprendí el valor de una amistad sincera.
Gracias padre por nunca apoyarme en mi carrera así pude valorar realmente el esfuerzo de mi venerada y santa madre.
Gracias padre por nunca estar contento conmigo, gracias a esto ahora entiendo que lo más importante es estar contenta conmigo misma.
Gracias padre por ser la única persona en toda mi vida que me la ha "mentado", por gritar en vez de hablar y por maldecirme tantas veces, por decirme que soy una basura; por decirme que soy una perra que no sirvo para nada y que debería estar muerta; ahora entiendo que a veces las palabras hieren más que los golpes.
Gracias papá por correrme de la casa desde que renuncié, así me he dado cuenta de que ya soy una mujer y que tengo que independizarme y empezar a trabajar para lograr lo que quiero (aunque a veces se me hace imposible).
Gracias por darme la espalda en estos momentos de mi vida (aunque ya estoy acostumbrada); de esta forma he entendido nunca debo esperar nada de los demás. He comprendido que el peor enemigo puede vivir bajo el mismo techo toda tu vida. He entendido que muchas veces la gente nunca cambia y que no es bueno esperar a que los demás cambien, de hecho uno mismo es quien debe de cambiar.
Gracias padre por todos los traumas, la baja autoestima, las ideas suicidas, el odio, la indiferencia, la desilución, los miedos irracionales y lágrimas que fueron consecuencia de tu comportamiento, ahora entiendo que si algún día llego a ser madre no debo ser como tú.
Gracias padre porque desde niña infundiste en mí el miedo y por las incontables pesadillas que tenía donde siempre golpeabas (a mí, mis hermanas y mi mamá) hasta matar. Ahora comprendo que nunca se es viejo para tener miedo.
Gracias por esos golpes , patadas, puñetazos y demás que me dejaron marcada no solo la piel sino también el alma. Así pude comprender que la vida no siempre es justa y que los humanos somos imperfectos y violentos por naturaleza.
Gracias padre por no abrazarme desde los 9 años; así pude aprender que los abrazos solo son para las personas que en realidad quieres.
Gracias padre porque nunca me felicitaste cuando era niña por mis calificaciones u otros logros, así pude desde pequeña poner los pies en la tierra y no hacerme engreída.
Gracias padre por insultar y golpear a mi madre; así fue como me dí cuenta de que nunca debo de permitir que un hombre me maltrate. (Incluso por esto llegué a odiar a todos los hombres cuando era adolescente pues siempre creía que todos tenían algo de ti).
Gracias padre por nunca hablar conmigo y por nunca escucharme; creo que de este modo aprendí el valor de una amistad sincera.
Gracias padre por nunca apoyarme en mi carrera así pude valorar realmente el esfuerzo de mi venerada y santa madre.
Gracias padre por nunca estar contento conmigo, gracias a esto ahora entiendo que lo más importante es estar contenta conmigo misma.
Gracias padre por ser la única persona en toda mi vida que me la ha "mentado", por gritar en vez de hablar y por maldecirme tantas veces, por decirme que soy una basura; por decirme que soy una perra que no sirvo para nada y que debería estar muerta; ahora entiendo que a veces las palabras hieren más que los golpes.
Gracias papá por correrme de la casa desde que renuncié, así me he dado cuenta de que ya soy una mujer y que tengo que independizarme y empezar a trabajar para lograr lo que quiero (aunque a veces se me hace imposible).
Gracias por darme la espalda en estos momentos de mi vida (aunque ya estoy acostumbrada); de esta forma he entendido nunca debo esperar nada de los demás. He comprendido que el peor enemigo puede vivir bajo el mismo techo toda tu vida. He entendido que muchas veces la gente nunca cambia y que no es bueno esperar a que los demás cambien, de hecho uno mismo es quien debe de cambiar.
Gracias padre por todos los traumas, la baja autoestima, las ideas suicidas, el odio, la indiferencia, la desilución, los miedos irracionales y lágrimas que fueron consecuencia de tu comportamiento, ahora entiendo que si algún día llego a ser madre no debo ser como tú.
GRACIAS POR DARME LA VIDA, AUNQUE EN ESTOS MOMENTOS NO SEPA QUE HACER CON ELLA......



