
Así es... ya me enfadé de plasmar por escrito, al final de cada año, lo que me sucedió, lo que hice, lo que dejé de hacer, mis anhelos, mis frustraciones, mis triunfos, mis derrotas. Así que esta vez decidí no hacerlo por varias razones:
1. Estoy tan hastiada de mí y de la manera en la que me complico la vida que no quiero ya ponerlo por escrito. Es suficiente martirizarme a mí misma diariamente (consciente e inconscientemente), el resto del mundo (si ¡cómo si muchos se interesaran por leer este gris espacio!) no tiene porque soportar mis complejos y contrariedades. Bastante materia fecal hay (en sentido literal y figurado) en el mundo (y más en el ciberespacio), yo no quiero contribuir aumentándola.
2. El 99.99% del tiempo estoy pensando en el pasado. No quiero escribir (por el momento) algo sobre el pasado.
3. No hay mucho que contar de mi vida en este año, de hecho es habitual que nunca tenga nada que contar sobre mí. En resumen, no tengo vida social.
4. No tengo propósitos para el 2009, de hecho nunca me propongo nada en año nuevo. Para mí cualquier día es bueno para fijarse metas ¿porqué hacerlo el mismo día que el resto del vulgo?.
5. ¿Deseos y esperanzas para el año que esta por comenzar?... No son numerosos (para variar) y con lo predecible que soy no vale gastar líneas en mencionarlos.
6. Vuelvo a recalcar (como lo mencioné desde el primer post) que no tengo ninguna fuente de inspiración y la comunicación escrita no es mi fuerte.
Hay más razones para no escribir algo relacionado con el año que termina pero no las pondré para no hacer más tedioso el escrito (¿podría ser aún más tedioso?). Solo me falta decir que termino el año con dolor de espalda, más vieja, tomando somníferos.
Y justo cuando estoy por terminar el post me doy cuenta de que por más que intenté escribir algo menos pesimista no lo logré… Maldición, en penitencia tendré que escuchar banda (y a Rigo Tovar) toda la noche de hoy, ver cine mexicano de “ficheras”, guardar un año de silencio por los zapatazos que no recibió Bush, limpiar a mi sobrina después de defecar, comer mariscos y coliflor, tener una conversación de más de dos minutos con mi padre, leer por lo menos un artículo de la “grandiosa” revista TV y novelas, llorar amargamente por el fin de la película de Titanic y tomar como cena de fin de año leche con galletas de animalitos… ¡Nooooo!...
P.D. Para no herir susceptibilidades les diría “Feliz año nuevo” (lo que todo mundo dice el día de hoy ) pero desgraciadamente (para mí o para el que lea esto) no soy como el “resto” así que solo me queda agradecer a quien se toma la molestia de leer este blog y desear sinceramente que tengan salud en este año que esta por comenzar…
1. Estoy tan hastiada de mí y de la manera en la que me complico la vida que no quiero ya ponerlo por escrito. Es suficiente martirizarme a mí misma diariamente (consciente e inconscientemente), el resto del mundo (si ¡cómo si muchos se interesaran por leer este gris espacio!) no tiene porque soportar mis complejos y contrariedades. Bastante materia fecal hay (en sentido literal y figurado) en el mundo (y más en el ciberespacio), yo no quiero contribuir aumentándola.
2. El 99.99% del tiempo estoy pensando en el pasado. No quiero escribir (por el momento) algo sobre el pasado.
3. No hay mucho que contar de mi vida en este año, de hecho es habitual que nunca tenga nada que contar sobre mí. En resumen, no tengo vida social.
4. No tengo propósitos para el 2009, de hecho nunca me propongo nada en año nuevo. Para mí cualquier día es bueno para fijarse metas ¿porqué hacerlo el mismo día que el resto del vulgo?.
5. ¿Deseos y esperanzas para el año que esta por comenzar?... No son numerosos (para variar) y con lo predecible que soy no vale gastar líneas en mencionarlos.
6. Vuelvo a recalcar (como lo mencioné desde el primer post) que no tengo ninguna fuente de inspiración y la comunicación escrita no es mi fuerte.
Hay más razones para no escribir algo relacionado con el año que termina pero no las pondré para no hacer más tedioso el escrito (¿podría ser aún más tedioso?). Solo me falta decir que termino el año con dolor de espalda, más vieja, tomando somníferos.
Y justo cuando estoy por terminar el post me doy cuenta de que por más que intenté escribir algo menos pesimista no lo logré… Maldición, en penitencia tendré que escuchar banda (y a Rigo Tovar) toda la noche de hoy, ver cine mexicano de “ficheras”, guardar un año de silencio por los zapatazos que no recibió Bush, limpiar a mi sobrina después de defecar, comer mariscos y coliflor, tener una conversación de más de dos minutos con mi padre, leer por lo menos un artículo de la “grandiosa” revista TV y novelas, llorar amargamente por el fin de la película de Titanic y tomar como cena de fin de año leche con galletas de animalitos… ¡Nooooo!...
P.D. Para no herir susceptibilidades les diría “Feliz año nuevo” (lo que todo mundo dice el día de hoy ) pero desgraciadamente (para mí o para el que lea esto) no soy como el “resto” así que solo me queda agradecer a quien se toma la molestia de leer este blog y desear sinceramente que tengan salud en este año que esta por comenzar…




