
Amiga lluvia:
Llena de abundancia esta alma para que florezcan los sentimientos, que tus gotas golpeandolo todo al unísono arrullen este corazón angustiado y rebelde. Tú que eres abundancia lavame entera, en cuerpo y espíritu.
Que tu fresco y húmedo abrazo contenga esta melancolía y que humedezcas estos áridos ojos incapaces de llorar para poder vaciar toda pena.
Que tu aliento a tierra mojada sea lo último que huela, que nunca me dejes sola, deseame tanto como yo a ti.
Que tu aliento a tierra mojada sea lo último que huela, que nunca me dejes sola, deseame tanto como yo a ti.
Tu vieja admiradora: Fabiola.



