martes, noviembre 06, 2007

Infeliz cumpleaños a mí...


- "Feliz cumpleaños estimada Faby, que pases este día lleno de alegría y en compañía de todos los los que te quieren..." Ese tipo de frases escuchaste todo el día durante el pasado 1 de noviembre. Recibiste más abrazos que los que habías recibido en tus cumpleaños anteriores. Hasta dos pasteles recibiste: uno del departamento al que perteneces y otro en recursos humanos. Incluso un chofer te regaló un osito de peluche y chocolates, sin contar que por la noche la única a la que en realidad consideras tu amiga en Nestlé te llevó a un bar en el cual te pusiste vilmente ebria (la mezcla cerveza, vodka, brandy y tequila no son muy recomendables en serio, ya lo comprobaste). Parece que en realidad eres importante. ¡Que bonito cumpleaños! ¿o no Faby?

-Si como no que buen cumpleaños; con mi familia a casi 100 km de distancia, sabiendo que me ya pasó un año más en mi vida y que no estoy donde profesionalmente me visualizaba. ¡Claro que recibí muchos abrazos ese día! pero en realidad ¿cuántos fueron sinceros?; si acaso tres y se me hacen muchos. Además, ¿de que sirvió la borrachera de ese día?, sabes perfectamente que cuando me levanté todavía me sentía ebria, la cabeza casi me explotaba, tenía mucha sed y el agua no la calmaba y mi estómago parecía quemarme por dentro. Que bonita resaca, que bien; obligué a mi hígado a trabajar de más en vano; sin olvidar, claro esta, que con el rol de turno todavía no logro recuperar el sueño de esa desvelada.
Pero ¿sabes cual fue el mejor regalo de cumpleaños que recibí?...

-Supongo que ya sé a que te refieres, eres tan predecible. Pero no lo digas, calla... por favor.

-Si, lo sabes bien pero no lo callaré. No seas imbécil, no niegues la realidad, por eso me desesperas. Eres tan patéticamente vulnerable...

-No es que sea vulnerable es que simplemente no lo quiero escuchar.

-No quieres recordar que te dijo "lo siento, ya no te amo, ya tengo novia, no me busques más"...

-Vete al diablo, tenías que recordármelo.

-Así es; tenía que recordértelo para que tú la señorita "perfección", la señorita "entusiasmo", la señorita "todo lo puedo", la señorita "ya no me deprimo como antes" me diga que demonios hacer para no caer de nuevo. Tú que frecuentemente ves en mí las cualidades que yo nunca veo. Anda (y escuchénse en este momento el típico sonido de los dedos índice y pulgar tronando).

- De nuevo quejándote, no tienes remedio. Por eso estoy harta de coexistir contigo...

-Ya te he dicho miles de veces que si no te gusta lo que oyes puedes largarte, no te estoy obligando a estar aquí. Tú también me molestas como no tienes idea.

- Sabes que si pudiera lo haría, sabes que si pudiera te dejaba sola a tu desgraciada suerte. Pero no; aunque quiera no puedo estoy atada a tí de por vida. Para tu mala suerte y la mía.

-Hay momentos en los que te aborrezco.

-El sentimiento es mutuo querida... Pero no queda más que soportarnos mutuamente el resto de nuestra existencia. Recuerda que solo me tienes a mí, la única persona con la cuentas es conmigo y con nadie más. Cuando mueras nos iremos juntas a la inmesidad de la nada y el vacío. Nos iremos solo tú y yo. Yo también estoy consciente de que solo cuento contigo y también es frustrante pero así es, no pedí coexistir contigo, creéme. Pero en estos momentos difíclies (como en otros por los que ya has pasado) sabes que yo soy la única que puede ayudarte. Pero tú no te dejas eres tan terca...

-¿Y qué quieres que haga? así soy, ya me conoces.

-Bueno creo conocerte pero algunas veces me sorprendes, algunas veces en realidad eres impredecible (unas para bien y otras para mal).

-Si, tienes razón conocerme es una aventura llevo venti.... (ups casi decía mi edad) tantos años tratando de conocerme y todavía no lo logro. Solo espero que al vida no se me vaya sin haberlo logrado.

-Creéme que no pasará así; lo estas logrando, además estoy yo para ayudarte...

-Eso espero.

-Sabes que siempre estoy contigo.

-No tarada, cuando dije "eso espero" me refería a que esperaba lograr conocerme a mí misma, no me refería a que estuvieras conmigo.

-¡Así es como me tratas! y yo que quiero animarte, en fin vete al mucho al demonio.

-¡Ja, ja, ja, después de ti!

-Vayamos juntas al demonio.

-Si hasta que por fin coincidimos en algo, ja, ja.

-Si, ja, ja.

P.D. Nunca me ha gustado cumplir años.....