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domingo, noviembre 01, 2009

Renacimiento...


Normalmente; para estas fechas preparo un escrito donde me pongo a elucubrar sobre lo mucho que me desagrada cumplir años. Que si ya estoy más vieja, que si ya estoy más arrugada, que si lo que hice, que lo que dejé de hacer y así sucesivamente (ja, ja, ja ultimamente uso mucho esta frase). Hoy decidí no preparar nada y simplemente declarar abiertamente mi RENACIMIENTO. Al demonio la persona depresiva, obsesiva, melancólica, insegura y neurótica de siempre...
Aunque eso no me quita lo anciana, sniff...


He dicho...

P.D. En serio lo intentaré aunque no prometo resultados de manera instantánea.
P.D.2. Sigue sin gustarme el hecho de cumplir años. No lo puedo remediar.

lunes, noviembre 03, 2008

Envejeciendo...


Cerró la puerta desganadamente, por fin iba a tener un momento de privacidad, de solo estar con ella y no rodeada de los demás que últimamente la hacían sentir como si tuviera una piedrita en el zapato. Comenzó a despojarse de las prendas; una por una, lenta y torpemente talvez por el efecto del somnífero que hacía una hora había ingerido o por la apatía constante que vivía en ella desde hace muchos años pero que se había acentuado por su reciente fracaso laboral. Bostezó y tiro al piso su última prenda. Abrió la puerta del cancel y se introdujo en ese pequeño espacio que además de ser donde limpiaba esmeradamente su cuerpo también servía especialmente a ella como paño de lágrimas, lugar obligado de reflexión, de introspección, de toma de decisiones y esporádicamente de rudimentario salón de canto donde sus alaridos se escuchaban hasta la casa de al lado. Abrió tres cuartos el grifo de agua caliente y aproximadamente un quinto del grifo del agua fría. Siempre le agradó de sobremanera el agua caliente al asearse. Las pequeñas gotas comenzaron a salir disparadas como proyectiles impactándose en todo su cuerpo que apenas si alcanzaba el 1.61 m de estatura. Pronto todo el lugar se llenó de vapor.

-Ojalá que mi vida se esfumara tan pronto como este vapor.- Pensó y acto seguido cerró ambos grifos y comenzó por untar el shampoo en su delgado y lacio cabello castaño claro. No era muy largo, le llegaba al hombro; ese ha sido su estilo siempre ya que nunca ha querido las complicaciones propias del cabello largo en una mujer. Tampoco era muy abundante debido a la genética (según ella; por parte de su padre) y al acelerado ritmo de vida y presión de su reciente perdido empleo. En circunstancias en las que se veía sometida a un nivel alto de presión su cabello era el menos fuerte, decidía marcharse por su cuenta y terminar adornando su almohada, blusas, suéteres, peine, platos con comida recién preparada, libros, revistas, cajones de ropa, teclado de computadora, zapatos, al parecer para su cabello cualquier lugar era bueno menos una cabeza estresada, con migrañas constantes y con la sensación de estar a punto de reventar. Cuando terminó de masajear el cuero cabelludo se dió cuenta de que en su mano quedaron algunos cabellos.

-Tan débiles como yo, inútiles.- Dijo en voz alta. Luego comenzó a tallar su cuerpo empezando por los brazos, bajando a las manos pequeñas como las de una niña de entre 10 y 11 años. Prosiguió con su cara a la cual solo le pasaba el jabón en círculos, tratando de no pasar el jabón a los ojos cafés obscuros. Cada que lavaba la cara se topaba con una cicatriz redonda huella que la varicela dejó en ella durante la adolescencia y aún con el insignificante tamaño de un lunar de unos 0.5 cm de diámetro ella siempre la detestó. Paso el jabón por su frente y al rozar el ceño se dió cuenta de que estaba tenso como de costumbre.

-Ya no voy a arrugar esta parte de mi cara, me hace ver más vieja.- Y aunque así se decía siempre, tiempo después se descubría con ese gesto tan característico de ella. Parecía que era una expresión automática y omnipresente en su cara. Propia de su personalidad. Lo que más preocupaba a ella de su cara era una línea de expresión en su frente aparecida desde hace cuatro años. Siempre preguntaba a personas de su entera confianza una y otra vez por la "raya" (así le decía ella). Y aunque siempre escuchaba respuestas como "¿cuál raya?", "no se te nota", "solo se ve si te acercas demasiado", "no es nada exagerada" ella creía que los demás ocultaban la verdad, que a sus espaldas siempre comentaban que ya se veía más vieja, que la edad se le estaba viniendo encima y que con el pretexto de comentar sobre su cara avejentada (según ella) aprovechaban para empezar a criticar dura y despiadadamente su persona, su vida. Al terminar de lavar su cara talló sus suaves y blancos senos talla 34 B, estaba conforme con ellos.

-No son los más bonitos del mundo pero no estan despreciables, son una de las pocas partes decentes de mi cuerpo.- Se decía a menudo. Solo se avergonzó de tenerlos en la pubertad ya que empezaron a salir impetuosamente cuando tenía 10 años. Ella aborrecía que sus compañeritas se dieran cuenta de eso y la señalaran. A esa edad prefería usar playeras holgadas para disminuir la apariencia de su cuerpo pueril en desarrollo. Después talló el abdomen el cual a ella le parecía perder firmeza por la falta de ejercicio y por la reciente disminución en la producción de la hormona del crecimiento. Nunca fue llenita, redondita o cualquiera de esos eufemismos que normalmente se usan para describir a las personas con sobrepeso. No obstante, nunca le gustó mostrar el abdomen; sentía que no era digno de ser mostrado.

-Lo mostraré cuando tenga abdomen de lavadero, lo cual viendo mi tendencia a no hacer ejercicio parece que nunca pasará.- Decía cuando alguien le sugería mostrarlo con alguna prenda para que se viera más atractiva. Continuó el aseo con el tallado de piernas y pantorrillas las cuales siempre le desagradaron por ser muy claras y delgadas, especialmente delgadas en la parte de las pantorrillas. No sabía a que se debía eso si su deporte favorito era el futbol y aunque no tuvo nunca la oportunidad de jugar en un equipo por cuestiones culturales (¡¿cómo va a jugar una mujer un deporte de hombres?!) lo jugaba casi siempre y a menudo entre hombres siendo ella la única mujer. "Manflora", "desviada", "rarita", "marimacho", "lesbiana", decían seguido sus compañeras sobre todo en la secundaria pero a ella no le importaba; estaba segura de que le atraían sexualmente los hombres, en especial su profesor cuarentón de química. Cuando no querían los muchachos jugar con ella no le quedaba más remedio que practicar sola y se hizo experta en ese deporte, sentía que estaba a la altura o incluso por encima del nivel de cualquier jovencito de su edad. Con este contante ejercicio sus piernas debieron engrosarse más pero no fue así. Además alguna que otra vena se asomaba por la piel blanca y esto le repugnaba de sobremanera. Por eso tampoco le gustaba usar falda o vestido.

-No hay manera alguna de que enseñe las piernas, no tienen remedio, nunca usaré falda.-Y cumplió su promesa desde los 15 años. Lavó cuidadosa y profusamente los genitales los cuales no tenían nada de especial, odiaba el vello inútil que emanaba en esa región. No se explicaba cómo los hombres podían perder la cabeza por una vagina.

-Los genitales de una mujer son muy simples: clítoris, labios menores, labios mayores y la vagina que solo es un hoyo carnoso como la parte interior de las mejillas. En cambio los genitales de un hombre son más vistosos: un pene flácido que se pone erecto es vistoso y más interesante que un clítoris en el mismo estado que no cambia significativamente de tamaño. Además están los testículos que normalmente están a diferente altura cada uno. Eso si es interesante y llamativo aunque no es motivo suficiente para perder la cabeza por un hombre.- Pensaba.

Después talló la espalda y cuello para finalizar con los pequeños pies talla 23. Finalizada la rutina procedió a abrir de nuevo los grifos de agua. Rápidamente se lleno de vapor todo el lugar nuevamente pero esta vez parecía un improvisado sauna doméstico. Pasaron los minutos y aunque ya no quedaba más jabón por remover de todo su cuerpo, continuó bajo la lluvia de agua caliente con la vana esperanza de que al menos esto la relajara un poco.

-Dicen que el agua caliente es buen relajante muscular, espero que le sirva a mi cuello y a la contractura de la espalda.-Intuyó. Y es que el estrés a parte de ocasionarle la caída de cabello le había dejado como legado una tortícolis crónica y varias contracturas musculares.

-Parece que mi columna fuera la de una anciana de 85 años.- Se lamentaba frecuentemente. Bostezó de nuevo y después de oir el estruendo de su molesto padre tocando la puerta se dio cuenta de que ya era hora de abandonar el baño.

Tomó su toalla y seco perfectamente su cuerpo enrojecido por la temperatura del agua; al agacharse para tomar su ropa sintió que perdía el balance pero pudo finalmente detenerse en el portatoallas.

-La pastilla está haciendo efecto, creo que ahora si podré dormir.-

El insomnio era muy habitual en ella, le había hecho compañía desde la infancia. Comenzó a ponerse su ligera ropa de dormir: una playera larga, holgada y vieja, pantaletas blancas y un short corto el cual usaba sin ninguna preocupación porque estaba en su casa. Ahí se sentía libre para mostrar sus piernas. No se puso brasier, talvez era una conducta aprendida de su madre ya que esta no usaba ropa interior para dormir. Terminó por fin de vestirse.

-Bendita por siempre sea la ropa que cubre todas las imperfecciones de este cuerpo (y el de otras personas).- Pensó.

Limpió el espejo sudado por efectos del vapor y vió su cara en la que resaltaban las manchas típicas de las ojeras encarnadas en ella.

-La raya parece seguir igual y todavía no tengo patas de gallo, ni papada.- Se dijo a sí misma A un día de cumplir años (más de 20 y menos de 30) se sentía más vieja y decadente que nunca…

P.D. Quisiera nunca cumplir años (ya lo había mencionado antes), cada año que pasa es peor el sentimiento de envejecimiento. Por cierto; no todo lo que escribí es verdad, a ver si adivinan cuales partes son ciertas y cuales falsas.

martes, noviembre 06, 2007

Infeliz cumpleaños a mí...


- "Feliz cumpleaños estimada Faby, que pases este día lleno de alegría y en compañía de todos los los que te quieren..." Ese tipo de frases escuchaste todo el día durante el pasado 1 de noviembre. Recibiste más abrazos que los que habías recibido en tus cumpleaños anteriores. Hasta dos pasteles recibiste: uno del departamento al que perteneces y otro en recursos humanos. Incluso un chofer te regaló un osito de peluche y chocolates, sin contar que por la noche la única a la que en realidad consideras tu amiga en Nestlé te llevó a un bar en el cual te pusiste vilmente ebria (la mezcla cerveza, vodka, brandy y tequila no son muy recomendables en serio, ya lo comprobaste). Parece que en realidad eres importante. ¡Que bonito cumpleaños! ¿o no Faby?

-Si como no que buen cumpleaños; con mi familia a casi 100 km de distancia, sabiendo que me ya pasó un año más en mi vida y que no estoy donde profesionalmente me visualizaba. ¡Claro que recibí muchos abrazos ese día! pero en realidad ¿cuántos fueron sinceros?; si acaso tres y se me hacen muchos. Además, ¿de que sirvió la borrachera de ese día?, sabes perfectamente que cuando me levanté todavía me sentía ebria, la cabeza casi me explotaba, tenía mucha sed y el agua no la calmaba y mi estómago parecía quemarme por dentro. Que bonita resaca, que bien; obligué a mi hígado a trabajar de más en vano; sin olvidar, claro esta, que con el rol de turno todavía no logro recuperar el sueño de esa desvelada.
Pero ¿sabes cual fue el mejor regalo de cumpleaños que recibí?...

-Supongo que ya sé a que te refieres, eres tan predecible. Pero no lo digas, calla... por favor.

-Si, lo sabes bien pero no lo callaré. No seas imbécil, no niegues la realidad, por eso me desesperas. Eres tan patéticamente vulnerable...

-No es que sea vulnerable es que simplemente no lo quiero escuchar.

-No quieres recordar que te dijo "lo siento, ya no te amo, ya tengo novia, no me busques más"...

-Vete al diablo, tenías que recordármelo.

-Así es; tenía que recordértelo para que tú la señorita "perfección", la señorita "entusiasmo", la señorita "todo lo puedo", la señorita "ya no me deprimo como antes" me diga que demonios hacer para no caer de nuevo. Tú que frecuentemente ves en mí las cualidades que yo nunca veo. Anda (y escuchénse en este momento el típico sonido de los dedos índice y pulgar tronando).

- De nuevo quejándote, no tienes remedio. Por eso estoy harta de coexistir contigo...

-Ya te he dicho miles de veces que si no te gusta lo que oyes puedes largarte, no te estoy obligando a estar aquí. Tú también me molestas como no tienes idea.

- Sabes que si pudiera lo haría, sabes que si pudiera te dejaba sola a tu desgraciada suerte. Pero no; aunque quiera no puedo estoy atada a tí de por vida. Para tu mala suerte y la mía.

-Hay momentos en los que te aborrezco.

-El sentimiento es mutuo querida... Pero no queda más que soportarnos mutuamente el resto de nuestra existencia. Recuerda que solo me tienes a mí, la única persona con la cuentas es conmigo y con nadie más. Cuando mueras nos iremos juntas a la inmesidad de la nada y el vacío. Nos iremos solo tú y yo. Yo también estoy consciente de que solo cuento contigo y también es frustrante pero así es, no pedí coexistir contigo, creéme. Pero en estos momentos difíclies (como en otros por los que ya has pasado) sabes que yo soy la única que puede ayudarte. Pero tú no te dejas eres tan terca...

-¿Y qué quieres que haga? así soy, ya me conoces.

-Bueno creo conocerte pero algunas veces me sorprendes, algunas veces en realidad eres impredecible (unas para bien y otras para mal).

-Si, tienes razón conocerme es una aventura llevo venti.... (ups casi decía mi edad) tantos años tratando de conocerme y todavía no lo logro. Solo espero que al vida no se me vaya sin haberlo logrado.

-Creéme que no pasará así; lo estas logrando, además estoy yo para ayudarte...

-Eso espero.

-Sabes que siempre estoy contigo.

-No tarada, cuando dije "eso espero" me refería a que esperaba lograr conocerme a mí misma, no me refería a que estuvieras conmigo.

-¡Así es como me tratas! y yo que quiero animarte, en fin vete al mucho al demonio.

-¡Ja, ja, ja, después de ti!

-Vayamos juntas al demonio.

-Si hasta que por fin coincidimos en algo, ja, ja.

-Si, ja, ja.

P.D. Nunca me ha gustado cumplir años.....

sábado, noviembre 11, 2006

Un año más...

Aunque me tardé un poco me autofelicito porque el 1 de noviembre cumplí un año más:
Un año más de tropiezos y de decepciones en el campo laboral que aunque me han desalentado y lanzado al precipicio de la desesperación y frustración me han enseñado a aceptar que hay situaciones que escapan de mi control y que siempre debo luchar por lo que quiero; y aunque este es un punto que si bien ya lo he comprendido todavía me cuesta trabajo aceptarlo.
Un año más de convivir con mi familia y aunque a veces esta convivencia se torne en un infierno (sobre todo la convivencia con mi padre) debo reconocer que soy afortunada pues mi familia es primero (aunque no lo demuestro).
Un año más de errores, berrinches y peleas (con mis familiares más cercanos, perros, novio; pero sobre todo conmigo misma) que me han restregado en la cara lo imperfecta que soy y que me han dado ánimos para intentar ser mejor persona.
Un año más vieja, un año más arrugada, un año más fea (o talvez un año más flaca o gorda según su perspectiva), un año más pálida, talvez un año más amargada, un año más irónica, un año más burlona, un año más llorona, un año más nerviosa, un año más depresiva, un año más histérica, un año más miedosa pero también (¿y porqué no?) un año más madura, un año más centrada, un año más decidida a alcanzar mis objetivos, un año más sincera conmigo misma y con los demás, un año más de confianza en mí, un año más de experiencia laboral, un año más de risas, un año más alegrías, un año de haber terminado la carrera (felicidades también a mis colegas ingenieros). Un año más de vida ... o quizás un año más cerca de la muerte (¿porqué no?).
En fin un año más de aprendizaje en ese raro sueño lleno de subidas y bajadas, de alegrías y tristezas llamado: VIDA.
P.D. Aunque esto se sale un poco del tema quiero felicitar a todas las personas que conozco (que son bastantes) que cumplieron años el mes pasado y en el mes presente. Felicidades a: mi mami ( ? años), Myrna mi hermana (20 años), Miriam (otra hermana , 14 años), Bisabuelita (¡96 años!), Adela la esposa del ruquito (1/4 de siglo) y Ricardo (otro que cumple 1/4 de siglo aunque diga que tiene 20 el muy desgraciado). Si olvide a alguien discupenme luego edito el post.