
Tome a la más verde de las Fabiolas, lávela y luego déjela reposar unos minutos en agua para rehidratarla. Deshójela lenta y cuidadosamente ya que las hojas exteriores son duras pero se ablandan a medida que llegue al corazón. Proceda a cortarla en cuadritos, mézclela con trozos de lechuga (para conciliar el sueño), agregue pimienta negra para refinar el sabor sarcástico y luego añada trozos de algún vegetal rojo intenso (puede ser betabel o rábano) para atenuar la palidez del platillo. Agregue ahora sal al gusto, no es necesario el limón, Fabiola es muy ácida por naturaleza.
Para finalizar introduzca su ensalada al refrigerador para mantenerla fría y distante. Sírvase siempre sola, no acompañe o mezcle con otro alimento.
Advertencia: la ingesta puede provocar crisis existencial, depresión, confusión y desorientación mental. En caso de presentar estos u otros síntomas acuda de inmediato a su psiquiatra.
P.D. Idea original de Caballero.
Para finalizar introduzca su ensalada al refrigerador para mantenerla fría y distante. Sírvase siempre sola, no acompañe o mezcle con otro alimento.
Advertencia: la ingesta puede provocar crisis existencial, depresión, confusión y desorientación mental. En caso de presentar estos u otros síntomas acuda de inmediato a su psiquiatra.
P.D. Idea original de Caballero.




2 Enfermos han dicho...:
me encantó jajajajaja suena deliciosa.
Ja, ja, ja, ja no cabe duda de que soy un exquisito manjar...
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