
Maldita, estúpida, imbécil. Estoy harta de ti, de tu cara ojerosa e inexpresiva. Tú siempre indiferente, rara vez sonríes, te ves amargada y apática. ¿Acaso no te has dado cuenta de que lastimas a los que te aman con tu estúpida y enfermiza melancolía?. Te quejas de tu situación, reniegas de tu existencia, de tus defectos, de tu pasado, de tus errores y no encuentras la salida. Frecuentemente desearías estar muerta (y no lo estas solo por tu irracional miedo al dolor) y siendo sinceros te lo mereces. Eres infinitamente despreciable; ojala pudiera darte una paliza como nunca te han dado una en tu vida.
Una paliza tan cruel y despiadada que quedes tendida en el piso retorciéndote como gusano por el dolor tan intenso, con la cara hinchada, amoratada, desfigurada y con sangre emanando a ríos por tu boca y nariz. Si, ahí estarás tú, sintiendo que a cada aliento que tomas vanamente para tratar de sobrevivir el pecho te lo reclamará por las costillas rotas. No podrás más que estar encorvada por los golpes recibidos en el abdomen que seguramente te causarán alguna hemorragia interna o la entallamiento de tus vísceras. Tratarás inútilmente de ponerte en pie pero no podrás más que arrastrarte (si acaso puedes) como una víbora moribunda pues tendrás los miembros inferiores fracturados.
¡Como añoro ser testigo de tu nauseabunda agonía!, ¡como deseo ver tu expresión (si acaso tu cara deforme todavía es capaz de mostrar alguna expresión) de fracaso, de frustración y arrepentimiento por saber que estas a punto de morir y no lograste hacer nada trascendente en tu vida!. ¡Ah!, se me olvidaba; si has hecho algo trascendente: lastimar a tu noble madre, preocuparla y provocarle el llanto por escuchar tus disparates existenciales y tus deseos de muerte.
Eres una idiota y tienes razón cuando dices que estarías mejor muerta; imagínate, podrían donar tus órganos a personas que tienen sed de vivir y al menos habrías hecho alguna obre de caridad en tu vida. Si, mi patética enemiga ahí estaré yo brindándote el reflejo de tu agonía como lo he hecho desde hace tantos años. Mejor dicho estaré dándote el último reflejo.
¡Ya despierta!. Levántate antes de que sea demasiado tarde. Aunque conociéndote, para ti ya es demasiado tarde.
Sincera y atentamente tu fiel enemigo: el espejo.
P.D. Una disculpa por el lenguaje tan vulgar y soez producto de mi ira. No tengo la preparación suficiente para crear un escrito decente; eso está fuera de mis posibilidades.
Una paliza tan cruel y despiadada que quedes tendida en el piso retorciéndote como gusano por el dolor tan intenso, con la cara hinchada, amoratada, desfigurada y con sangre emanando a ríos por tu boca y nariz. Si, ahí estarás tú, sintiendo que a cada aliento que tomas vanamente para tratar de sobrevivir el pecho te lo reclamará por las costillas rotas. No podrás más que estar encorvada por los golpes recibidos en el abdomen que seguramente te causarán alguna hemorragia interna o la entallamiento de tus vísceras. Tratarás inútilmente de ponerte en pie pero no podrás más que arrastrarte (si acaso puedes) como una víbora moribunda pues tendrás los miembros inferiores fracturados.
¡Como añoro ser testigo de tu nauseabunda agonía!, ¡como deseo ver tu expresión (si acaso tu cara deforme todavía es capaz de mostrar alguna expresión) de fracaso, de frustración y arrepentimiento por saber que estas a punto de morir y no lograste hacer nada trascendente en tu vida!. ¡Ah!, se me olvidaba; si has hecho algo trascendente: lastimar a tu noble madre, preocuparla y provocarle el llanto por escuchar tus disparates existenciales y tus deseos de muerte.
Eres una idiota y tienes razón cuando dices que estarías mejor muerta; imagínate, podrían donar tus órganos a personas que tienen sed de vivir y al menos habrías hecho alguna obre de caridad en tu vida. Si, mi patética enemiga ahí estaré yo brindándote el reflejo de tu agonía como lo he hecho desde hace tantos años. Mejor dicho estaré dándote el último reflejo.
¡Ya despierta!. Levántate antes de que sea demasiado tarde. Aunque conociéndote, para ti ya es demasiado tarde.
Sincera y atentamente tu fiel enemigo: el espejo.
P.D. Una disculpa por el lenguaje tan vulgar y soez producto de mi ira. No tengo la preparación suficiente para crear un escrito decente; eso está fuera de mis posibilidades.




1 Enfermos han dicho...:
Sabia que tarde o temprano te darias cuenta de las estupideces que decias y que al parecer sigues diciendo. Pero es raro escucharte hablar de muerte, especialmente porque siempre dijiste que era lo mas aterrante para ti, inclusive recuerdo lo nerviosa que te ponias cuando hablaba del misterioso camino que algun dia nos tocaria recorrer.
Sabes, me da gusto que por fin te atrevieras a hablarte de la forma que lo haz hecho, alguien lo tenia que hacer y en su momento yo no lo hice, a pesar que esos momentos era el unico que podia y sabia como hacerlo. Ahora, lo unico que tienes que hacer es repetirte tus palabras cada vez que quieras sentir lastima por ti.
Por cierto, tu lenguaje no fue vulgar, fue de lo mas dulce y reconfortante para mis ojos. Y si el espejo te hablo de la manera que lo ha hecho, entonces, deberias de reconsiderar su posicion y no tacharlo como tu enemigo. O preferirias que te dijera: "hay pobrecita, vamos a sentarnos a llorar como niñas estupidas y esperar a que la CFE ponga luces en la calle"
El rabano vengador
Publicar un comentario en la entrada