lunes, marzo 16, 2009

Insomnio (Continuación de "ENVEJECIENDO")...


Son las 3:45 a.m., todo esta obscuro y lo único que interrumpe el silencio es el canto de un grillo, el aullido de un perro extraviado en la lejanía o la tos de alguien de la habitación de al lado. Ya lleva 40 minutos despierta, no puede definir a que hora se durmió, recuerda que la última vez que consultó al reloj éste le murmuró “es la 1:08 a.m. y todavía no te duermes, ya veremos como andas mañana”. Odiaba al reloj, ese diminuto pero útil invento era su único compañero por las noches que parecían interminables. De niña siempre le llamaron la atención los relojes especialmente grandes y con péndulo, le gustaba contemplar su balanceo de derecha a izquierda, de izquierda a derecha, de derecha a izquierda y así sucesivamente. Su vista e imaginación se perdían en la “paleta de oro” (así llamaba al péndulo en su más tierna infancia).

-¿A qué sabrá?... mmm… no lo sé. Aunque es posible que sea de chocolate. Si; debe ser de chocolate porque tiene envoltura dorada.- Y mientras ella fantaseaba con el chocolate, (que dicho sea de paso siempre ha sido su golosina favorita) el tiempo transcurría rápidamente sin que ella pudiera hacer algo por detenerlo. Aunque a esa edad ¿qué podía saber ella de la crueldad del tiempo?, ¿cómo podía comprender a los cuatro años la complejidad del término tiempo?. Solo sabía que los relojes lo medían y no comprendía porque no la dejaban manipularlos a su antojo pues anhelaba tocar sus manecillas, sentir su dureza, descubrir cuanto podían doblarse antes de romperse.


-¿Pueden quebrarse las manecillas?, ¿pican las manecillas?, ¿qué pasará si las giro al sentido contrario?, ¿qué pasará si las detengo con mis dedos?. .. Y los números ¿se pueden despegar?, ¿qué sabor tienen?, ¿para qué sirve la paleta si no te la puedes comer?, ¿porqué algunos relojes tienen paleta y otros no?... Todos los relojes deberían tener paleta.- Concluía en su inocencia infantil.


-Los relojes de péndulo son los más fastidiosos, me cansan mental y visualmente. Con su imparable balanceo me hacen sentir que el tiempo corre más a prisa de lo que corre en un reloj normal.- Pensaba llegada a la edad adulta.

Aún así; la silueta delgada y agraciada, la prominente altura, la claridad de sus números y la firmeza de sus manecillas que le dan al reloj de péndulo un aire aseñorado, tétrico y fantasmal le parecían extrañamente bellos a ella. Le traía a la mente la sutil elegancia de un hombre de unos cuarenta y cinco años, vestido con su mejor traje de gala, serio, misterioso, seguro de sí mismo, exitoso, inalcanzable para muchos. ¿ Sería más bien que esa imagen era en realidad el concepto que ella tenía del tiempo?. En su clase de física aprendió a definir el tiempo como “la duración de un evento”, pero esa era una mera definición de una de las ciencias exactas . El diccionario definía al tiempo como “Magnitud física que permite ordenar la secuencia de los sucesos, estableciendo un pasado, un presente y un futuro. Su unidad en el Sistema Internacional es el segundo”. Alguna vez en sus tiempos de ocio leyó sobre la teoría de la relatividad y la paradoja de los gemelos y ni la visión relativista de la duración de éste cambió su visión del tiempo. Este se erigía ante ella como un ente feroz que la quería devorar.


-Siempre sigue hacia adelante, no se detiene a reflexionar, continua decidido su carrera. Yo debería ser así.- Se decía frecuentemente.


Hizo a un lado su sábana, se incorporó hasta quedar sentada sobre su lecho y tomó agua de un baso que normalmente dejaba en una mesa cercana a su cama. Volvió a la cama decidida a dormir , se acostó en posición fetal sobre su lado derecho cuando su vista chocó con su chocante compañero noctívago. Estiro el brazo para alcanzarlo y antes de apagarlo le dijo:


-Soy consciente de que el tiempo no se detiene, sé cuanto lo he desaprovechado pero ya basta de recordármelo maldito reloj barato. Ya me harté de que todas las noches estemos juntos haciendo el balance de cada día: lo que hice o lo que dejé de hacer o peor aún es ponernos a hacer juntos el balance de mi vida, cosa que sucede muy a menudo. Así es que ya cállate y déjame dormir tranquila.-

Y luego procedió a apagar el artefacto y lo aventó al piso (como si con eso fuera a remediar borrar los efectos del tiempo perdido) provocando un leve y desfragmentador ruido. No se dignó a echar un vistazo al pobre reloj, quería olvidarse aunque sea por un tiempo breve (¡vaya paradoja!) del tiempo. El tiempo la abrumaba, tiempo por aquí, tiempo por allá, en todas partes la acechaba. Solo balbuceó mentalmente antes de dormir para ella misma:


-Creo que ya es tiempo de cambiar de medicamento, este somnífero cada vez es menos efectivo…

Y así calló dormida después de las cuatro de la madrugada, dirigiendo su último pensamiento consciente al tiempo...


P.D. Quiero poder dormir como la gente normal...

P.D.2. Había pensado subir un post titulado "Que alguien me diga como dormir" donde iba a describir mi problema de insomnio y al final me puse a escribir y escribir; y sin querer terminé por darle continuidad al escrito de envejeciendo en fin, cosas de la vida. Quien sabe y al final si termine haciendo un libro. Un libro aburrido pero al fin un libro mío y cumpliré con eso de que en la vida hay que hacer tres cosas: "escribir un libro, plantar un árbol y tener un hijo". A ver que sucede...

P.D.3.Ningún reloj resultó dañado en la realización de este post...

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola!!
Yo quisiera no poder dormir ....
Se que no lo escribes con demasiado gusto, pero podrías sacarle un provecho muy especial.
Por otro lado, hay medicamentos seguros a dosis terapéuticas que podrías intentar, no te des por vencida.

Por otro lado , volvi a encontrar la bolsa de mc donalds con la seña del rock jaja la puedes ver en mi blo.
Saludos

Anónimo dijo...

Hola señora!!!

Tenia tiempo que no entraba a su blog.

Cuando la veo?

Si tiene tiempo me llama.

Cuidese.

Atte.

Nicolás.

Anónimo dijo...

Primero me sentí excitado de saberte sola en tu cuarto, ya sabes quien soy no?, después me agradó lo del reloj de péndulo, siempre quise tener uno pero empezaste a desvariar con lo del chocolate y todo eso pero bueno, ya no eres una niña y sabes que no son de chocolate, cactas? y no me creas pero ese hombre de 45, se me hace que es cierto maestro no? bueno, sólo me lo imaginaba. Por otro lado, quien fuera tu reloj? y me apunto para lo último contigo acerca de las tres cosas que todo ser humano debe de hacer jajaja, no pos como si tuviera suerte no? nos vemos y otra cosa, Nicolás quiere contigo y se nota que no solo amistad, y no hablo de relación si no de sexo jajajaja nada más no me acuierdo si e smujer u hombre...

Fabiola dijo...

No mames cabrón, si eres un pinche enfermo, sucio sin remedio. Excitarse por saberme sola en mi cuarto y luego con tus mensadas de que Nicolás quiere conmigo (es una amiga, cochino). Y para acabarla sales con la jaladota del hijo, creo que nunca terminarás de sorprenderme pinche depravado sexual...